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Un eclipse solar anular oscurecerá el cielo de América del Sur y África el próximo domingo

Daniel Dorado, Barcelona – Un eclipse solar anular será el gran protagonista del cielo el próximo 26 de febrero en el hemisferio sur, concretamente en parte de África y en América del Sur. A diferencia de un eclipse solar total, este fenómeno se caracteriza porque mientras la Luna oculte el centro del Sol dejará ver alrededor de este un espectacular anillo de fuego.

Este tipo de eclipses suelen producirse con frecuencia, cada año o cada dos años, pero son pocas las veces que puede llegar a ser visible desde España. En el caso de América del Sur no volverá a haber un eclipse de estas características hasta el próximo 2027.

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El eclipse solar anular se caracteriza por mostrar un anillo de fuego Foto: Wikimmedia Commons

El fenómeno podrá verse en países como Argentina, Chile, Colombia, Brasil y Uruguay entre otros de América del Sur y África. Sin embargo, para aquellos curiosos que quieran disfrutar del suceso pero no se encuentren en los lugares donde se podrá ver en primera persona, la NASA emitirá el eclipse en directo a través de su página web. Además, la Agencia Espacial norteamericana ha habilitado un mapa en su página en el que se puede saber a qué hora exacta podrá verse el eclipse en los diferentes lugares del mundo.

El fenómeno será diferente dependiendo del lugar en el que se observe. En Chile el eclipse será total en ciudades de sur del país y alcanzará su punto máximo a las 10:30 de la mañana aproximadamente, al igual que en el caso de Argentina. En Brasil el eclipse será total, por lo que no se podrá ver el anillo alrededor de la Luna y su esplendor máximo llegará entre las 11 y las 12. En Colombia será un poco menos visible que en los países situados más al sur del continente, pero como compensación el próximo 21 de agosto se podrá observar desde el país un eclipse total. Además, el eclipse del próximo domingo podrá observarse desde otros lugares de la mitad sur de África y de América pero con mucha menos nitidez.

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El fenómeno podrá verse desde Sudamérica y la mitad sur de África. Foto: Instituto Geográfico Nacional

Para más información de los próximos eclipses y fenómenos astronómicos puede visitar la página del Instituto Geográfico Nacional, que proporciona una descripción detallada de los sucesos que marcarán los próximos años.


Los telescopios canarios Liverpool y William Herschel participaron en el descubrimiento del TRAPPIST-1

Daniel Dorado, Barcelona – Dos telescopios canarios situados en el Observatori del Roque de los Muchachos (ORM) en la Palma han ayudado a la NASA a encontrar el TRAPPIST-1, un sistema solar que alberga siete planetas con características similares a la Tierra, entre los que destacan tres con grandes posibilidades de contener agua en estado líquido en su superficie.

El Observatorio se encuentra a más de 2.000 metros de altitud y cuenta con una docena de telescopios de primer nivel mundial que han provocado que las islas Canarias se conviertan en referentes en el mundo de la astronomía. Concretamente, dos de los telescopios que forman parte del observatorio han participado en el hallazgo del TRAPPIST-1: el telescopio Liverpool y el telescopio William Herschel.

Considerado uno de los telescopios robotizados más grandes y avanzados de mundo, el telescopio Liverpool comenzó sus observaciones científicas en el 2004 y desde entonces trabaja todas las noches para intentar averiguar los secretos que esconde el Universo.

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El telescopio Liverpool trabaja todas las noches desde el año 2004. Foto: Victor R. Ruiz

 

Por otro lado, el telescopio William Herschel es, según el Instituto de Astrofísica de las Canarias, uno de los telescopios científicamente más productivos del mundo a causa de su avanzada versatilidad e instrumentación. Miembro del Grupo de Telescopios Isaac Newton, este telescopio es propiedad del Consejo de Investigación de Física y Astronomía de Partículas del Reino Unido (PPARC), la Organización Holandesa para la Investigación Científica (NWO) y el Instituto de Astrofísica de las Canarias (IAC).

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El telescopio Herschel ha sido clave para el descubrimiento del sistema TRAPPIST-1. Foto: Victor R. Ruiz

Tras el anuncio de parte de la NASA de uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años, la aportación española coge forma a partir de estos dos telescopios, que han colaborado en el hallazgo del nuevo sistema, y del Gran Telescopio de las Canarias (GTC), uno de los más importantes del mundo, que se encargará de estudiar y definir las características del TRAPPIST-1.

Tal y como afirma el investugador del Instituto de Astrofísica de las Canarias (IAC), Alfred Rosenberg, el Gran Telescopio de las Canarias será clave para obtener datos que no se pueden conseguir desde ningún otro telescopio del mundo. En los próximos años el objetivo es intentar identificar ozono, oxígeno y dióxido de carbono en las atmósferas de los planetas que forman el sistema para saber si ha existido vida en algún momento de su historia.


La NASA anuncia el descubrimiento de un sistema solar con siete planetas similares a la Tierra

Sergi Laliga, Barcelona – La Agencia Espacial Norteamericana ha dado a conocer un descubrimiento que puede revolucionar la concepción del espacio exterior. A 40 años luz del Sol, los científicos han encontrado la estrella apodada TRAPPIST-1 alrededor de la cual se articulan 7 planetas rocosos como la Tierra que podrían tener agua líquida en la superficie. El descubrimiento puede suponer el primer paso para explorar sistemas planetarios donde se den condiciones adecuadas para la existencia de vida.

Un año y medio después de encontrar la estrella y de los tres primeros planetas, el astrofísico Michaëll Gillon y el equipo internacional de científicos de la Universidad de Lieja han descubierto la existencia de cuatro planetas más. El TRAPPIST-1, situado dentro de la Vía Láctea, es un cuerpo celeste enano y más joven que el Sol, hecho que propiciaría que en sus planetas pudiera surgir o ser posible acoger vida en los próximos millones de años. Con un radio equivalente a un 12% del Sol y una temperatura notablemente menor (2.300 ºC), la estrella se encuentra en la constelación de Acuario y podría ser visible con un telescopio común.

Más allá del hallazgo de los planetas, es importante destacar sus características. Los siete cuerpos del sistema del TRAPPIST-1 tienen un tamaño similar al de la Tierra y una atmósfera con una combinación de gases que “garantiza con una confianza del 98% la actividad biológica. El parecido climatológico genera dudas de que los diferentes planetas puedan tener o hayan tenido agua  líquida en su superficie.

“Las atmósferas de los planetas se componen de una combinación de gases que “garantiza actividad biológica con un 98% de fiabilidad”

Una exploración difusa

El descubrimiento se ha realizado a partir de la “fotometría de tránsito”, una técnica realizada a través de la observación de la estrella principal. Con los flujos de luz y su bloqueo, el equipo de Michaël Gillon ha sido capaz de medir el tamaño de los siete planetas que han pasado por delante de la estrella TRAPPIST-1.

La observación de la estrella se realiza desde varios telescopios situados alrededor de la Tierra. La exploración original se ejecutó en Chile con el telescopio del Observatorio Europeo del Sur (ESO) TRAPPIST-1 (Transiting Planets and Planetesimals Small Telescope), de donde proviene el nombre de la estrella. El otro foco de investigación es el Very Large Telescope, también en Chile, y el telescopio espacial Spitzer de la NASA.

A partir del próximo año, la exploración saltará a la órbita terrestre con el telescopio espacial James Webb, de la NASA. Además, la nueva fase de estudio permitirá saber sobre la composición de la atmósfera y la temperatura de los planetas.

“Lo más estimulante es que estos planetas són adecuados para estudiar sus atmósferas detalladamente”, ha declarado Michaëll Gillon. El hallazgo de un nuevo sistema solar con planetas similares a la Tierra puede suponer el primer paso para el descubrimiento de vida en el exterior y un nuevo horizonte para la búsqueda espacial.